
La historia de DRIV3R no difiere mucho, nada de las anteriores. Tanner, el mismo personaje que aparecía en Driver 1 y 2, vuelve una vez más para infiltrarse en una organización mafiosa que se dedica al trafico de vehículos robados. Utilizando los datos que vaya recopilando a lo largo de sus misiones (unas treinta en total, casi el doble que en la segunda parte) para poder meterlos en prisión. Esa será la excusa perfecta para dar rienda suelta a las persecuciones más esperadas de los últimos años. Junto con el modo historia, Undercover, y el multijugador, nos encontraremos con el modo Take a Ride, un minijuego que nos pondra en diferentes situaciones: persecuciones, duelos, etc.